Alimentación y Migraña: Dieta Preventiva para Reducir Crisis
¿Cómo influye la alimentación en las crisis de migraña?
La migraña es un tipo de dolor de cabeza intenso que puede estar influenciado por factores alimentarios. Una dieta adecuada puede ayudar a prevenir su aparición, reducir la frecuencia y la intensidad de las crisis. A continuación, te explicamos qué alimentos evitar, cuáles consumir y cómo la nutrición influye en este trastorno.
¿Por qué la alimentación afecta la migraña?
Existen dos teorías principales sobre cómo ciertos alimentos desencadenan migrañas:
- Reacción inmunológica: Algunos alimentos son identificados como «tóxicos» por el organismo, provocando una respuesta inflamatoria que deriva en dolor.
- Efecto vasodilatador: Ciertas sustancias en los alimentos dilatan las arterias cerebrales, generando inflamación y dolor.
Sustancias que provocan migraña y alimentos a evitar
1. Aminas Biógenas (Histamina, Tiramina, Feniletilamina, Serotonina): Aumentan la inflamación y la vasodilatación cerebral. Están presentes en:
- Pescados y conservas: Atún, sardinas, anchoas.
- Embutidos y quesos curados: Jamón serrano, chorizo, queso azul, cheddar.
- Vegetales: Espinacas, tomates, berenjenas.
- Bebidas alcohólicas: Vino tinto, cerveza, champagne.
- Frutas: Plátano muy maduro, aguacate.
- Chocolate.
2. Compuestos Fenólicos (Flavonoides): Bloquean las enzimas que metabolizan las aminas biógenas, aumentando su concentración en sangre. Están presentes en:
- Café
- Té negro
- Chocolate
3. Aditivos Alimentarios:
- Glutamato monosódico (GMS): Comida china, sopas instantáneas, salsas, pizzas precocidas.
- Aspartamo: Edulcorante en gaseosas, chicles, caramelos y productos “light”.

Alergias alimentarias y su relación con la migraña
Algunas personas con migraña presentan alergias alimentarias o intolerancias que pueden contribuir a sus crisis. En estos casos, el sistema inmunológico reacciona a ciertos alimentos como si fueran amenazas, liberando histamina y otras sustancias inflamatorias.
Los alimentos más comúnmente asociados a reacciones son:
- Lácteos
- Trigo o gluten
- Huevos
- Frutos secos
- Mariscos
Si se sospecha una alergia alimentaria, se recomienda acudir a un especialista para realizar pruebas de descarte y llevar un diario de alimentos.
¿El ayuno puede provocar migraña?
Sí. El ayuno prolongado, especialmente saltarse el desayuno o pasar más de 5 horas sin comer, puede ser un desencadenante frecuente. Esto se debe a que los niveles de glucosa en sangre bajan, lo que provoca cambios hormonales y vasculares que pueden inducir una crisis.
Recomendaciones:
- No saltarse comidas principales.
- Consumir colaciones o snacks saludables cada 3-4 horas.
- Evitar dietas extremas o ayunos intermitentes sin supervisión médica.
Alimentos recomendados para personas con migraña
Existen alimentos que pueden ser beneficiosos en la dieta de personas con migraña, ya que tienen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y estabilizan los niveles de glucosa en sangre.
- Arroz integral y quinua: Fuentes de carbohidratos complejos.
- Verduras frescas: Como zapallo, lechuga, acelga, pepino y brócoli.
- Frutas no cítricas: (revisar documento original para confirmar lista completa).
“Hasta el 30 % de las crisis de migraña pueden prevenirse al identificar y eliminar alimentos desencadenantes.”
— Sun-Edelstein & Mauskop, The Clinical Journal of Pain, 2009
Recomendaciones generales para pacientes con migraña
Más allá de evitar alimentos desencadenantes, es importante adoptar un estilo de vida saludable y constante. Las crisis de migraña suelen ser multifactoriales, por lo que una estrategia combinada brinda mejores resultados.
- Evitar ayunos prolongados o saltarse comidas.
- Reducir el estrés y mantener rutinas de sueño regulares.
- Beber suficiente agua: mínimo 6 a 8 vasos al día.
- Hacer ejercicio físico moderado al menos 3 veces por semana.
- Evitar la automedicación. Consultar al neurólogo o especialista.
Uso del diario alimentario para detectar desencadenantes
Llevar un diario de alimentos puede ser clave para identificar qué comidas o ingredientes están relacionados con las crisis. Este registro permite detectar patrones y tomar decisiones informadas sobre qué evitar.
Recomendaciones para el diario:
- Anotar todo lo que se come y bebe durante el día.
- Registrar el horario, síntomas y aparición de la migraña (si ocurre).
- Identificar alimentos repetidos antes de cada episodio.
Esta herramienta puede ser compartida con el profesional de salud para ajustar la dieta o solicitar pruebas adicionales en caso de sospecha de alergia o intolerancia.


Conclusión
La alimentación juega un papel fundamental en la prevención de la migraña. Si bien no existe una dieta única para todos los pacientes, evitar alimentos desencadenantes, mantener una rutina de comidas regular y registrar lo que se consume puede ayudar a disminuir la frecuencia e intensidad de las crisis.
Es importante recordar que cada persona puede reaccionar de manera diferente a ciertos alimentos. Por ello, se recomienda llevar un diario alimentario, consultar con un profesional de la salud y abordar la migraña desde un enfoque integral que incluya alimentación, estilo de vida y tratamiento médico.
Referencias científicas
-
Aminas biógenas y migraña
- Sun-Edelstein, C., & Mauskop, A. (2009). Foods and supplements in the management of migraine headaches. The Clinical Journal of Pain, 25(5), 446-452.
- Wantke, F., et al. (1996). Histamine-free diet: Treatment of choice for histamine-induced food intolerance and supporting treatment for chronic headaches. Clinical & Experimental Allergy, 26(8), 933-939.
-
Aditivos alimentarios (glutamato, aspartamo)
- Yang, W. H., et al. (1997). The monosodium glutamate symptom complex: Assessment in a double-blind, placebo-controlled, randomized study. Journal of Allergy and Clinical Immunology, 99(6), 757-762.
- Van den Eeden, S. K., et al. (1994). Aspartame ingestion and headaches: A randomized crossover trial. Neurology, 44(10), 1787-1793.
-
Migraña y alergias alimentarias
- Arroyave Hernández, C. M., et al. (2007). Food allergy mediated by IgG antibodies associated with migraine in adults. Revista Alergia México, 54(5), 162-168.
-
Vitamina B2 (riboflavina) y prevención
- Schoenen, J., et al. (1998). High-dose riboflavin as a prophylactic treatment of migraine: Results of an open pilot study. Cephalalgia, 18(7), 449-453.
-
Ácidos grasos omega-3 y antiinflamación
- Ramsden, C. E., et al. (2013). Targeted alteration of dietary n-3 and n-6 fatty acids for the treatment of chronic headaches: A randomized trial. Pain, 154(11), 2441-2451.
-
Vitamina C y efecto analgésico
- Chiu, H. Y., et al. (2017). Effects of intravenous vitamin C on pain relief in patients with acute herpes zoster: A randomized controlled study. Pain Management Nursing, 18(6), 346-354.
-
Hipoglucemia y migraña
- Drescher, M. J., et al. (2015). Prognostic significance of hypoglycemia in patients with migraine. Headache, 55(1), 101-106.
-
Guías clínicas
- American Migraine Foundation. (2021). Diet and Headache.
Este artículo fue elaborado con fines educativos por el equipo de Otoneuro Salud. No reemplaza la consulta médica. Ante cualquier síntoma o sospecha de migraña, consulta con tu neurólogo o nutricionista de confianza.

